viernes, 31 de diciembre de 2010

...and a Happy New Year

Trescientos sesenta y cuatro y sólo queda un día. Toma tu ropa interior roja, a quien le guste, y brinda por un año nuevo. Gomina y laca. Zapatos de punta y tacones. Corbatas y collares. Los chicos y chicas sacan sus mejores galas.

Busca un nuevo propósito para este año. Intenta cumplirlo y se la mejor persona que puedas, y si no crees que puedas conseguirlo procura simplemente autorealizarte. Siempre puedes aprovechar el nuevo año para cortarte el pelo radicalmente, escribir una novela o cumplir tus venganzas.

Mientras vemos como en Australia ya han celebrado el Año Nuevo esperamos que la Tierra siga girando para llegar en breve al 2011. Como diría ese grupo de horteras ochenteros, cinco minutos más para la cuenta atrás. Entonces haz el balance de lo bueno y malo. Es genial ser bueno pero si te compensa ser malo porque así cumples tus deseos que nadie te pare.

Tic-tac. Cuando el reloj llegue a las doce prepárate porque entonces guiarás la forma de ser que tomarás para el nuevo año. Además, el año pasado siempre es el peor. Sólo nos gusta mirar con añoranza lo que está muy lejano, lo cercano nos horroriza por ese aspecto kitsch. Elimina todas esas experiencias demodé de tu año pasado y conviértelas en un vintage sofisticado.

It has turned out to be an 'Annus horribilis'
-Elizabeth II del Reino Unido-

viernes, 24 de diciembre de 2010

Cuento de Navidad

Empieza Navidad. Una feliz, feliz Navidad. Y estas fechas no solo traen consigo alegría, dinero y ¿quién sabe? unos kilos de más, sino que también momentos alegres y vergonzosos, pero sobre todo vergonzosos.

Comidas, cenas y meriendas. Todas obligadas. Saca tus mejores galas y tus mayores fuerzas y no rehuyas estos compromisos. ¿Qué nos gusta más que reunirnos una vez al año y fingir que todos nos llevamos bien? Toma asiento, coge tus cubiertos y disfruta de un pavo relleno de buenos sentimientos de tres horas, escenas de las que te arrepentirás por el resto de tu vida y tedio, un tedio insoportable -pero esto es opcional- que te inunda hasta el tuétano.


¿Quién no tiene familia que únicamente ve una vez al año pero que sin embargo desearía verla aún menos? "¡Hola! ¿Qué tal? Cada día estás más alto" o "Cada día estás más joven". Extended vuestros labios hasta que las comisuras se junten con los ojos. Sonríe hasta que te duela. Porque, como dijo la Madre Teresa, "si te duele, es buena señal". Si tu familia es tranquila tendrás una Navidad aburrida pero si en cambio es divertida o demasiado divertida sufrirás los efectos de una vergüenza ajena que se extenderán hasta el día siguiente como una mala resaca. Por favor no quieras acordarte de lo que viviste la noche anterior.

Vístete de mamarracha, ponte unos torturadores zapatos y deja que te disfracen con gorros de un viejo gordo y rojo que viene del norte.


El fantasma de las navidades pasadas nos enseña a no cometer los errores de años anteriores.
No bebas más de la cuenta. Tal vez acabes bailando con uno de esos odiosos familiares.
No trates temas espinosos. Estás cenando y los cuchillos pueden servir para algo más que para cortar el pavo.
No te arregles demasiado. Vas a una reunión familiar, no a un Winter Ball.
No comas nada de lo que te puedas arrepentir. Nadie quiere al lado a un Uncle Fester o Tío Fétido sin sal de frutas.

El fantasma de las navidades presentes nos muestra que nunca estamos lo suficientemente preparados. Tienes 365 días al año para adelantarte a esta situación. Sin embargo nos sentamos indefensos a una mesa de indómita frivolidad.

El fantasma de las navidades futuras nos adelanta nuevas formas de evitar estas fechas. Tu móvil con GPS pudo fallar y acabar en Laponia en vez de la tan no esperada cena. Tal vez el coche eléctrico perdió batería y no encontraste, en estos días de imposible aparcamiento, donde recargarla. El televisor de interminables pulgadas pudo explotar, de cabeza al hospital.

Cuídate. Prepárate. Menos horas para un particular Cuento de Navidad.

I will honour Christmas in my heart, and try to keep it all the year. I will live in the Past, the Present, and the Future. The Spirits of all Three shall strive within me. I will not shut out the lessons that they teach!
-A Christmas Carol. Charles Dickens-

jueves, 16 de diciembre de 2010

Hagamos un trato: si tú crees en mí, yo creeré en tí -dijo el unicornio-.

Martes, Miércoles o Jueves, da igual. Un día es otro día. No importa cuál. Si no actualizo hoy, mañana lo haré.

¿Quien estuvo el martes escuchando a Umberto Eco? Un servidor arrastrado por el trabajo asistió a una de sus conferencias. Cuánta razón tenían cuando los allí ponentes, sabios de toda clase, decían que es mejor no conocer a tu novelista favorito. Menos mal que Eco no figura entre ellos. ¿Deseas un enemigo? ¿Eres un falso? Esas son las preguntas que allí se trataron y más me impactaron.

Existe en todas las culturas una necesidad de construir un enrmigo. Uno se mide en función de su enemigo. Si Oscar Wilde dijo "Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón" podríamos decir que su razón era la misma que la del enemigo. Para reconocer su identidad todos los seres humanos han buscado un enemigo. Si eres Batman irás a por tu Joker. Hola, hola, Superman, te espera la criptonita. En mitad del gimnasio la Beckham y la Obregón.

El falso. Prototípico personaje de la historia, de la literatura y ¿por qué no? de la pintura también. El falso está presente junto al secreto. Este es un secreto vacío que carece de poder. Lo siento, tal vez diga saber una cosa que tú nunca imaginarás qué es. Y si no, me lo invento. Me dará poder. Ser o no ser como Mary Baker, esa es la cuestión.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cuando llega la tarde y la luz calienta el mundo

Ayer descubrí que es difícil cumplir con la casi común idea de que no se debe pagar con la misma moneda. Si alguien te despreció alguna vez, puedes cuando peor esté mirar para otro lado. Claro que puedes. ¿Deber? Tampoco. Las manifestaciones ideológicas tampoco son obligatorias por tanto no es necesario decir que no debas hacerlo.

Resumo. Aunque los primeros diez minutos pienses que todavía tienes la oportunidad de darte la vuelta y abandonar a esa persona que una vez te ignoró y en la tragedia de su vejez ahora reclama atención al pasar las horas te sientes liberado. Algo negro -o marrón, no lo sé- y enmarañado que se retorcía alrededor el plexo solar parece haber desaparecido. Se ha transmutado. El rencor, en lo que algunos dirían que es el chackra llamado Manipura, se ha convertido en liberación.

También ayer me contaron una de esas cosas que nunca te llegas a creer del todo hasta que las vives. La casualidad. Aquel vuelo que tuvo un accidente y del que te salvaste porque en el último momento decidiste no comprar el billete. Aquella persona de la que te pudiste despedir porque a pesar de estar lloviendo finalmente quisiste ir a verla. Aquella llamada de teléfono con número oculto de la que dudaste pero que después de todo cogiste y fue premio seguro.

No es fácil tener un pensamiento único. Unos piensan en predestinación. Otros en libre albedrío. Personalmente no tengo un criterio firme. ¿Cómo saber de qué manera actuar?

El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió.
-Agnes Gonxha Bojaxhiu (Madre Teresa de Calcuta)-

No creáis nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen; creedlo después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia.
-Siddharta Gautama  (Buda)-